Puede que mi honestidad, no me acompañe todo el tiempo, me hace dejar de lado el ser razonable y justa, puede que lo correcto y lo incorrecto sea difícil de ver en determinadas circunstancias, puede que la prepotencia saque lo peor de mi, impidiéndome ver mis limitaciones y debilidades y no obro de acuerdo a lo que me dicta mi corazón, elijo obrar como me dicta mi cabeza, dejando esa coraza permanentemente activa, puede que mi orgullo, arrogancia, vanidad o la falta de exceso de estimación que a veces es disimulable por nacer de causas nobles no me permitan ver las cosas con claridad, puede que en algunas circunstancias prefiera ser altanera y soberbia, pero no soy una hipócrita, se lo que fui se lo que soy y mas aun se lo que quiero ser. Conmigo no va el fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdadera mente siento, tengo muy claras mis expectativas, aunque a veces puedo llegar a cometer grandes errores, los cuales tienen un precio muy alto, los cuales no tienen solución, pues una vez elegido el camino no puedes regresar atrás, con un simple perdón.
Seguridad en mi misma, no me falta.